EL SINTETIZADOR:

 

         Este instrumento no es, en realidad, sino un ordenador que se controla a través de un teclado como el del piano. En los sintetizadores la tecla, al ser presionada, establece un contacto que genera una señal eléctrica transmitida a lo largo de un cable hasta un amplificador y un altavoz.

                                                              

         

          La innovación de este aparato electrónico es la de crear sonidos o imitar los naturales combinando ondas de distintos tipos producidas por un generador eléctrico. Los sonidos resultantes de estas combinaciones quedan almacenados en la memoria del sintetizador, un banco de sonidos al que se accede por medio de una serie de controles que se encuentran sobre el teclado.

          Se obtienen muchos efectos sonoros: control de volumen, vibrato, vibrato retardado, trémolo, percusión sustain, reverberación acompañamientos rítmicos y acordes accionados con una sola tecla, etc. etc.

         

           El sintetizador ha acompañado la historia de la música pop, incrementándose su importancia en los últimos años.

 

  

    MIDI:

 

    En 1983 se presenta el Musical Instrument Digital Interfac, MIDI, un protocolo o código de comunicación que permitía a los instrumentos musicales electrónicos, comunicarse entre si. 

    La importancia del protocolo MIDI para el mundo musical, aumento en los siguientes años de una manera enorme, cuando los fabricantes de instrumentos musicales electrónicos comprendieron que los ordenadores eran un fantástico complemento para sus aparatos, dado que ambos podían comunicarse mediante el lenguaje MIDI.

 

    SECUENCIADORES :

 

    Un secuenciador es un programa informático que permite al ordenador grabar, reproducir y editar informaciòn generada vía MIDI por un sintetizador, formando una orquesta electrónica. Vendría a ser una especie de estudio de grabación en miniatura.

 

   Con el secuenciador es posible grabar dieciséis pistas, de modo que en cada una de ellas almacenamos un timbre o instrumento diferente. Como en un estudio de grabación, en la primera pista podemos grabar una melodía interpretada, por ejemplo, por una flauta. En la segunda grabamos un piano, en la tercera violines, etc. Todos estos instrumentos, proceden de uno o varios sintetizadores manejados por una persona. La música grabada pista a pista en un secuenciador se puede editar y corregir de diferentes maneras. Terminado el proceso, el secuenciador hace oír los dieciséis canales simultáneamente, presentando la música completa.

 

   La secuencia o archivo informático final, en formato MIDI, puede ser leída por otros equipos profesionales y por todos los ordenadores que tengan instalada una tarjeta de sonido. Un solo músico consigue así simulaciones orquestales muy interesantes de sus propias obras sin salir de su propio estudio casero, probando combinaciones instrumentales, efectos sonoros, etc., sin tener que esperar a que una orquesta humana las interprete.

 

    Gracias al ordenador, y por medio de programas informáticos, hoy día es posible crear música con la ayuda de un secuenciador y usar la secuencia MIDI como punto de partida para completar o corregir informáticamente la partitura con un programa editor, así como imprimir copias o separa las distintas partes a conveniencia, con calidad de imprenta.

 

    El futuro de la música es imprevisible. En internet, la red informática mundial a la que puede conectarse cualquier ordenador personal, podemos hoy día instalar nuestra música electrónica y someterla al juicio de millones de personas o encontrar prácticamente cualquier composición musical que

  

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