ROMANCERO GENERAL DE LAS ISLAS CANARIAS.
El romance es una composición poética compuesta para ser cantada o recitada al son de instrumentos. Consiste en una serie más o menos larga de versos octosílabos, de los cuales solo riman, con rima asonante, los versos pares.
Pero los romances que han llegado hasta nuestros días son algo más que una estrofa: son la expresión espontánea de la manera de pensar y sentir del pueblo. Aunque muchos romances fueron originalmente compuestos por un autor conocido, es el pueblo el que los ha “recreado” guardando en su memoria los pasajes más llamativos y transmitiéndolos oralmente de padres a hijos.
A muchos habrá de extrañar que este tipo de “canciones” se cantaran en nuestras islas. Hay que aclarar que la Gomera sigue siendo un importante reducto de este género en Canarias, y uno de los pocos lugares en el mundo en el que los romances se acompañan de baile, al son del inconfundible y visceral ritmo de las chácaras y el tambor.
Una boda muy especial; “El piojo y la pulga”, es una tonada infantil que se cantaba en Canarias y en otros lugares de España e Hispanoamérica. En cada uno de ellos tenía una música distinta y algunos cambios en el texto:
El piojo y la pulga se iban a casar
Y no se casaron por falta de real.
Contestó el gorgojo de su gorgojal:
-Hágase la boda, yo seré madrina.
-Ya no es por el real, porque lo tenemos;
ahóra es la madrina, ¿Dónde la hallaremos?
Contestó el ratón con gran desatino:
-Si amarran la gata, yo seré padrino.
-Ya no es por padrino, que ya lo tenemos;
ahóra es el pan: ¿Dónde lo hallaremos?
Contestó la paloma desde el palomar:
-Hágase la boda, que yo pongo el pan.
-Ya no es por el pan, pues ya lo tenemos;
ahóra es el vino: ¿Dónde lo hallaremos?
Desde el palomar dijo el palomino:
-Hágase la boda, que yo doy el vino.
Festejan la boda todos reunidos,
Comiéndose el pan y bebiéndose el vino.
En medio de la fiesta, con un vaso de vino,
Se soltó la gata y se comió al padrino
Romance de Gerineldo:
-Gerineldo, Gerineldo, Gerineldillo pulido.
¡quien te agarrara una noche dos horas en el castillo!
-No se burle usted señora, aunque su criado he sido
nó me burlo, Gerineldo que de veras te lo digo:
a las diez se acuesta el rey y a las once está dormido.
Entre las once y las doce fue Gerineldo al castillo
Con chinelillas de seda para no sentir el ruido.
Al pasar ca’el inspector, Gerineldillo pulido.
Cómo te harás ahora para no ser conocido.
Echa por jardín pa’lante pisando rosas y lirios.
El rey como lo sabía al encuentro le ha salido
-¿Dónde vienes, Gerineldo, pálido y descolorido?
-Yo vengo, mi señor rey, de coger rosas y lirios.
-Es mentira, Gerineldo, que con mi hija has dormido.
-Máteme usted, mi rey, que yo bien lo he merecido.
-No te mato Gerineldo que te crié desde niño.
Vente mañana p’bajo Gerineldillo pulido.
Se dan las manos los dos como mujer y marido.
-Yo le tengo prometido a la Virgen de la Estrella
mujer que conmigo duerma de no casarme con ella.