Momias en Tenerife
La Isla de
Tenerife dispone de una interesante colección de momias cuya antigüedad se
remonta a la época prehispánica.
Recientemente dos momias guanches regresaron a la Isla procedentes de Argentina,
donde habían permanecido 104 años. Al igual que los antiguos egipcios, los
aborígenes de Tenerife conservaron a sus muertos utilizando avanzadas técnicas
de momificación.
La pareja de momias recién llegada de Argentina está bastante bien conservada. Se trata de un hombre y de una mujer, y su antigüedad podría rondar los 2.200 años. Estas momias guanches, que llegaron a Tenerife en septiembre, han estado depositadas en Museo Municipal de Ciencias Naturales de Necochea, cuidad turística en la provincia de Buenos Aires, durante buena parte del siglo XX, y forman parte del gran contingente de restos arqueológicos, especialmente restos momificados y esqueléticos, que salieron de la Isla desde la conquista en el siglo XV hasta comienzos del siglo pasado. Las momias guanches incrementaron las colecciones de grandes y no tan grandes museos y gabinetes de toda Europa, Estados Unidos, Canadá y la República Argentina. En la actualidad, el Museo Arqueológico de Tenerife cuenta con una importante colección de momias y restos momificados, parte de la cual se encuentra expuesta al público en el Museo de la Naturaleza y el Hombre, en una sección especial. Ambos museos pertenecen al Cabildo Insular de Tenerife y se encuentran en la capital, Santa Cruz.
El Museo de la Naturaleza y el Hombre alberga interesantes muestras dedicadas a la Arqueología, las Ciencias Naturales y la Bioantropología. Está ubicado en un edificio emblemático de la capital insular, en la calle Fuente Morales, el Antiguo Hospital Civil, un ejemplo destacado de la arquitectura neoclásica de las Islas. En el proyecto de rehabilitación destaca el equilibrio espacial entre las zonas destinadas a exposiciones y las de otros usos tanto culturales como de ocio.
Embalsamientos y enterramientos.
En Canarias, al igual que en el antiguo Egipto y Perú, se embalsamaba a los muertos. Aún se conservan algunas momias en el Museo Canario de Las Palmas y en el Museo Arqueológico de Santa Cruz de Tenerife. Según Espinosa, para momificarlos lavaban al cadáver , le echaban un liquido por la boca que se componía de manteca de ganado derretida, polvos de brezo y de piedra tosca, cáscara de pino y otras yerbas. Esto se lo hacían al cadáver durante quince días, al tiempo que lo secaban al sol. Después, lo envolvían en cueros y lo dejaban en la cueva funeraria sobre un tablón de tea y recibía el nombre de "xaxo", otros eran simplemente enterrados en cuevas y en el Noroeste de Gran Canaria existía una cultura que los enterraba en túmulos.
Como se ha podido apreciar, a pesar de la incomunicación entre islas, el modo de vida, en general, tenia un origen común, aunque adaptado a las circunstancias de cada isla.