La Palmera Canaria (Phoenix canariensis)
Muy parecida a la palmera datilera, se distingue de ésta por su tronco más corto
y grueso, sus hojas anchas y por sus dátiles, ovoides y mucho más pequeños.
En su hábitat puede alcanzar hasta 20 m de altura y vivir casi 400 años. Es una
especie dioica: los ejemplares son masculinos o femeninos.Hoy en día es una
especie protegida en Canarias y su tala está prohibida, aunque antiguamente fue
muy abundante.
Descripción: Palmera dioica de tronco único, grueso, derecho, de 20 m. de altura
y hasta 80-90 cm. de diámetro, cubierto de las restos de las bases de las hojas.
Hojas pinnadas, formando una corona muy frondosa. Miden 5-6 m. de longitud, con
150-200 pares de folíolos apretados, de color verde claro. Los folíolos
inferiores están transformados en fuertes espinas. Inflorescencia muy ramificada
naciendo entre las hojas, con flores de color crema. Frutos globoso-ovoides, de
color naranja, de unos 2 cm. de longitud.

Cultivo y usos: Se multiplica por semillas, que germinan en unos 4 meses.
Palmera bastante rústica y resistente, que tolera suelos diversos e incluso la
cercanía al mar. Se utiliza aislada o en alineaciones. En Canarias se obtiene la
miel de palma.
- Las hojas se utilizaban para la confección de tejidos.
- Los dátiles eran empleados como alimento del ganado.
- De la savia se obtiene el guarapo o miel de palma, empleado en repostería y en
la fabricación de licor.
- Dada su belleza, tiene un uso principalmente ornamental.
Etimología: Phoenix = el nombre griego de la palmera datilera. Canariensis, del
latín canariensis-e = procedente de las Islas Canarias.
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