“¿Halloween?”

 

Hace más de un mes, el día 31 de octubre, se celebró la noche de Halloween. Estoy familiarizado con la celebración de esa noche a través del cine y la televisión, pues son innumerables las películas y series de televisión norteamericanas que he visto desde niño en las que se hace alusión a tal noche.

Sin embargo, desde mi más tierna infancia, no recuerdo haber celebrado nunca Halloween, era simplemente una fiesta norteamericana que había visto por la tele. Por tal motivo, me resultó extraño, a la vez que sorprendente, ver este año a niños disfrazados de fantasmas, de esqueletos, de víctimas de truculentas masacres y demás terroríficos personajes protagonistas de dicha noche. Así como a adultos comprando caramelos, chocolatinas y demás golosinas para repartirlas entre los más pequeños.

Halloween tendrá su historia e importancia, y formará parte de la cultura popular de aquellos países en los que, por tradición, siempre se ha celebrado. Entiendo que puede resultar llamativa y atractiva dicha celebración, pero no forma parte de nosotros.

Algunos países han sido conquistados por las armas. Otros, entre ellos el nuestro, que formamos parte de un mundo más “civilizado”, estamos siendo conquistados mediáticamente a través del cine y de la televisión. Nos hemos visto invadidos por tradiciones y estilos de vida completamente ajenos a nosotros. Es un proceso lento y prolongado, pero sumamente eficaz, ahí están los resultado tras años de exposición.

La dieta mediterránea ha ido siendo abandonada ante la comida rápida y los precocinados. ¿Por qué perder el tiempo en la cocina, si puedo preparar un plato en el microondas en dos minutos y comérmelo en tres? En caso de que engorde me compro un aparato de ejercicios de la teletienda y en tres semanas bajo los kilos (que lo he visto por la tele).

Los cumpleaños de los niños ahora se celebran en un burguer. Se les da una hamburguesa y los meten a jugar en tres metros cúbicos. Ya  no se organiza nada que nos pueda suponer un esfuerzo y, menos aún, si cabe la posibilidad de que los niños se ensucien llevándolos a una zona recreativa.

Ahora que estamos en época navideña podemos comprobar como, poco a poco, Papá Noel le ha ido comiendo terreno a los Reyes Magos (éstos no aparecen en las series y películas americanas). Además, eso de que vengan de Oriente con el tema de la inmigración ilegal, el terrorismo islámico y el tráfico de drogas da malas vibraciones. No olvidemos que uno es negro y el moreno puede ser árabe, y no nos podemos fiar como para dejarlos entrar en nuestras casas.

Si los niños ahora empiezan a celebrar Halloween, cuando sean mayores les puede resultar traumático no celebrar ceremonias de graduación al terminar sus estudios, por lo que en breve tendremos que empezar a celebrarlas al más puro estilo americano.  

Así que no dejemos de arrastrar los cacharros en San Andrés o celebrar cualquier otra fiesta que sí signifique algo para quien la celebre.

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