“21 días”

 

Veintiún días. Veintiún días le ha llevado al ejército angloamericano la toma de Bagdad. Veintiún días en los que hemos estado viendo la guerra por la tele, aunque algunos lo catalogaran como conflicto, como si de una serie de televisión se tratase. Al final, por supuesto, como en toda producción made in Hollywood ganaron los “buenos”.

Ahora ya todos podemos respirar tranquilos, la amenaza a la que estábamos sometidos por parte de Sadam, con sus armas químicas y bacteriológicas de destrucción masiva, ha desaparecido. Gracias Sr. Bush, gracias a sus marines, gracias a sus bombas inteligentes, gracias a sus aviones, gracias a sus bombardeos todos podemos vivir tranquilos y en paz, muchas gracias. ¿víctimas inocentes? Meros daños colaterales. La vida de los civiles muertos durante estos días es insignificante al lado de la tranquilidad y sosiego que nos produce saber que esas armas no nos van a impedir poder estar sentados ahora frente a nuestro monitor.

Me gustaría conocer alguna estadística del verdadero número de muertos en esta guerra por ambos lados, porque me parece que la proporción de personas muertas por bombardeos y ataques erróneos a la población civil y los muertos por “fuego amigo” (¿quién quiere enemigos teniendo amigos como estos?) es bastante elevada en relación a los soldados muertos en combate.

Pero, ¿y dónde están las armas? Porque si todo esto se montó por las tan nombradas armas, por algún lado tendrán que aparecer, digo yo. Pues resulta que todavía no han aparecido. La solución dada a este enigma, por parte de Rumsfeld y los suyos, es muy sencilla: si no están, no quiere decir que no existan,  sino que se las han llevado. Lo cual sirve de pretexto, una vez más, para señalar a otro país y empezar el mismo juego de amenazas. En este caso, el siguiente es Siria. Y que se vayan preparando Irán y Corea del Norte porque la fiesta tiene pinta de no haber hecho más que empezar. Nos venden la moto de que luchan por la paz mundial, pero me temo que se puede producir un efecto dominó donde Irak sólo habría sido la primera ficha en caer.

Por otro lado, ¿qué va a pasar con los kurdos? Durante años el pueblo kurdo ha sido ignorado. Daba igual que Turquía de vez en cuando organizara una incursión en su territorio y los atacara, Turquía es aliado de occidente, y, Sadam, por su parte, tampoco se quedaba corto. Ahora han hecho falta y se les ha tenido en cuenta para luchar contra Sadam. Ante la posibilidad de que la caída de Sadam propiciara cierta soberanía al Kurdistán iraquí, Turquía ha movido ficha y ha instado a los EE.UU. para que no les dé alas a los kurdos. ¿Qué pasará con ellos? ¿ellos no tienen derecho a la libertad, la democracia y todas esas palabras tan bonitas que tanto les gustan a nuestros salvadores, los  Sres. Bush, Blair y Aznar?

Nada más empezar la guerra EE.UU. concedió los primeras contratos para la reconstrucción de Irak, por supuesto que ha empresas norteamericanas. Los millones de dólares que ha costado la guerra hay que empezar a amortizarlos cuanto antes. Así que tras la concesión de la gestión del puerto de Um Qasar a una empresa norteamericana irán surgiendo otros contratos. Si es deplorable ver el lujo en el que vivía la cúpula dirigente del régimen de Sadam, mientras el resto de la población sufría las consecuencias del embargo, esperemos que ahora no suceda lo mismo, y que la riqueza iraquí, en verdad, sea para el pueblo iraquí. Basta ya de que unos se laven las manos con grifería de oro mientras que otros no tienen ni una taza del water. Aunque mucho me temo que, como suele suceder en estos casos, siempre salgan beneficiados sólo unos pocos.

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