FLAUTA Y TAMBORIL TINERFEÑO:
La agrupación de flauta y tamboril tocados a la vez por el mismo músico es una costumbre muy antigua que requiere mucha destreza, pues hay que conseguir que una mano mantenga los distintos ritmos en el tambor mientras la otra mano ejecuta la melodía en una flauta de tan solo tres o cuatro agujeros. Igualmente, necesita una complicada técnica que combina las posiciones de los dedos con la fuerza del soplido.
Por otro lado está la ventaja de que un solo músico puede amenizar cualquier fiesta.
En Canarias se utilizan algunos de estos instrumentos, sobre todo en la isla de El Hierro y en la de Tenerife, particularmente en Icod.
La principal característica de la flauta canaria es que en lugar de tener tres agujeros, como ocurre en la mayoría de este tipo de flautas, tiene cuatro: tres en la parte delantera y uno en la posterior.
Estas flautas normalmente se construían en madera de laurel que se ahuecaba con un hierro al rojo vivo.
El tamboril no es muy grande ni pesado pues se tiene que colgar del brazo que toca la flauta.