Jesús Eustaquio Dorta Díaz     ( Chucho Dorta )

Hace algunos meses  murió un amigo," Chucho" Dorta, así lo conocían todos, algunos tuvieron suerte de contar con su amistad, me cuento entre los afortunados, a el le gustaba que lo llamaran por su nombre guanche "Benahuya " hable por primera vez con el hará unos 21 años, no hacia mucho que el había regresado de Berlín, me lo encontré en un partido de fútbol en La Orotava, jugaban el derby del valle el equipo de la villa y la U.D. Realejos, el estadio estaba a rebozar y todos esperábamos el comienzo del choque cuando se escucho cierta voz en los graderios, ahí estaba Chucho, cantando unas rimas " La Jotan como el gusano, se va a meter en Canarias, para bicharnos las papas y sembrarnos la malaria, ya no tendremos más trigo ni millito, ni hortalizas al plantarse aquí los yankis que nos darán la paliza, con sus bases nucleares, con sus bombas y cohetes, el pobrecito canario mirando como un tolete " eran muchas las canticas como el las llamaba, al mismo tiempo pasaba entre la gente en las gradas y repartía sobres con semilla de perejil, te lo regalaba con la frase de " no plantemos bases extranjeras, sembremos perejil "

La segunda vez que nos vimos fue en el Puerto de La Cruz, en el paseo de San Telmo estaba sentado en un muro mirando hacia el mar, la mirada puesta en las olas y en las gaviotas,  lo salude y le recordé aquella vez de lo de la Jotan como el decía, ahí empezó una amistad para siempre, muchas tardes conversábamos durante horas tomando un vaso de vino y un trozo de queso de cabra fresco, en las fiestas del Puerto durante la segunda quincena del mes de Julio nos encontrábamos en la antigua casa de la aduana y ahí seguían nuestras conversaciones entre vasos de vino y alguna parranda, hablábamos de los cabreros, a los cuales siempre les tuvo un cariño especial, de Chipude y sus problemas, de el cemento que poco a poco nos quitaba las plataneras, hablaba de escribir un libro sobre todas esas cosas, de contar lo cotidiano del cabrero, de las tradiciones de nuestro pueblo, de nuestro folklore, el soñaba con eso, al final  publico su libro en edición muy reducida, casi solo para los amigos, el nombre del libro  " El Tambor de Cabra " me encuentro entre los afortunados de poseer uno dedicado, es un gran regalo, porque es sentimiento, es pueblo, es Chucho Dorta " Benahuya "

Para aquellos mas allá de Tenerife, mas allá de Canarias, Chucho es aquel que salía en los partidos del Tenerife evocando a los antiguos guanches  para darle suerte a nuestro equipo cuando estaba en segunda, y la verdad se la dio, ese año subimos y Chucho salio en la tv a nivel nacional, salia en los vestuarios del club celebrando el ascenso vestido como un antiguo guanche,vestido con pieles de cabra, bastón y tambor.

Para los nuestros, para los de aquí, Chucho es aquel que todas las vísperas de San Juan, bajaba con los cabreros y sus cabras hasta el muelle del Puerto de La Cruz, allí hacia una ceremonia de purificación para que las cabras gozaran de buena salud, dieran leche y el queso fuera de lo mejor, era una ceremonia como la hacían nuestros antepasados, usaba unas hojas de palmeras, con ellas golpeaba el agua, mientras decía algunas cosas, y luego bañaba a cabras y baifitos.

Algún día contare algunas cosas, como cuando se fue a vivir con una finlandesa y paso un invierno de lo mas helado que uno se pueda imaginar, cuando se convirtió en guía ( Chucho hablaba varios idiomas ) o cuando siendo guía dejo a unos alemanes tirados en las cañadas del Teide después de averiarse la guagua, bajando solo a los peninsulares y canarios.

                     Para terminar, unas coplas de su " Sentires de gofio y queso "

                                              De Caramujo a Benijos

                                               una cabra me crió

                                              y yo me puse a dar saltos

                                              para darle gracias a Dios.

 

                                              Cada vez que veo cabras

                                              cada vez  que cabras veo

                                              siempre me digo ¡  carajo ¡

                                               cuando seré yo cabrero

   

                                             Qué gandula esta mi tierra

                                             comprando leche de “ afuera "

                                             las “ gañenias " vacías

                                             y sin trillar en la era.

                                                                                                        Rubens

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