EL AUDITORIO ALFREDO KRAUS (Las Palmas de Gran Canaria). Ver fotos:    3

 

 

     Ocupa este auditorio una superficie de 15.000 metros cuadrados y está ubicado en la playa de Las Canteras de Las Palmas de Gran Canaria.

     El arquitecto autor del auditorio fue el catalán Oscar Tusquets. El enclave privilegiado del edificio, de cara al mar, fue aprovechado para proyectar un fondo de escenario consistente en un gran ventanal desde donde puede verse un concierto sin interferencias, debido a la insonorización minuciosa que se ha llevado a cabo a través de maquetas para el estudio del sonido. También se ha optado por un esquema de planta en forma de abanico, en el que se optimizan las condiciones acústicas, creando para ello fuertes desniveles en las gradas del patio de butacas.

     La sala de conciertos tiene una capacidad máxima de 1.662 espectadores. El escenario puede albergar a 125 músicos y un coro de unas 150 personas.

     La gran sala del auditorio tiene forma hexagonal y a ella se adosan, por cada una de sus caras, otros cuerpos geométricos, que refuerzan la estética de volumen pesado y compacto que tiene el edificio.

     Diez salas de reuniones completan este enorme auditorio de Canarias; entre ellas, la Sala de Cámara para 320 personas y Las Islas, capaz de albergar entre 55 y 150 personas.

     En cuanto a los materiales utilizados, cabe destacar que todas las fachadas llevan piedra de Tindaya (montaña de Fuerteventura) con chapas de cobre y que las zonas de acceso están construidas en madera noble. El vestíbulo y las zonas públicas tienen mármol y terracota en los suelos. Los techos y las paredes lucen maderas nobles y estucados de color, así como un lucernario central de vidrio emplomado en el techo de la sala de conciertos.

     De las esculturas que adornan el Auditorio destacan el colosal caboso (pez) ubicado en la entrada principal. Una medusa de acero y bronce se alza sobre el gran ventanal trasero del auditorio y un rascacio de acero inoxidable surge de las profundidades hasta la veleta el punto más alto del edificio, haciendo además función de pararrayos.

     En el interior del auditorio sigue presente la intención de evocar el mar en todos los rincones: así, los relieves de madera que adornan la sala sinfónica, hacen referencia a desnudos de mujer en la playa( el autor los llama Venecias o Las Canteras). A las pequeñas caracolas y cangrejos se unen pequeñas bandadas de pececillos, que invaden las paredes azules del auditorio.

 

     La última adquisición para este Auditorio se trata del colosal órgano, construido por el taller “Blancafort, orgueners de Mostserrar SL.”. Se ha concebido teniendo en cuenta su función, la estética y acústica de la sala, el espacio disponible, e incluso el panorama organístico del archipiélago. Puesto que se trata de uno de los elementos decorativos mas importantes, se ha realizado un gran esfuerzo para lograr un mínimo impacto óptico y espacial.

     Como instrumento musical, su diversidad de recursos le permiten acometer sobradamente sus dos funciones básicas: la de instrumento solista y la de acompañante de orquesta, coros u otras formaciones.

     La consola  está situada en la tribuna, tocando el organista cara al cuerpo principal. Dispone de 3 teclados manuales y uno de Pedal, todos de accionamiento mecánico. El accionamiento de registros es eléctrico, un sistema informático memoriza las combinaciones de registros. En realidad el instrumento consta de 4 órganos distintos y cada uno de ellos es un cuerpo, ocupando un espacio que se prolonga desde la fachada hacia el interior albergando gran número de mecanismos y la mayor parte de los 2.750 tubos que componen el instrumento.

      Para el mantenimiento más habitual del instrumento, se ha formado un técnico autóctono, quien se encarga de que el instrumento esté siempre a punto.

                                                                                  al rinconcito