Acto  para rememorar la gesta.                          

130 voluntarios recrearán por las calles de Santa Cruz de Tenerife los días 25 y 26 de julio la victoria sobre el ejército inglés dirigido por el almirante Horacio Nelson en la misma fecha de 1797.

El programa, diseñado por Fiestas,la Sociedad de Desarrollo y el ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.


La representación comenzará el 25 a las 12 del mediodía, junto al Castillo Negro, con una batalla naval y el desembarco inglés, siendo Santa Cruz defendida por el Batallón de Infantería de Canarias, a las órdenes del General Gutiérrez. Se extenderá durante una hora.

 

Al día siguiente, desde las 20:30 horas, se recreará la Gesta por las calles de la capital, rememorando cómo el pueblo logró hacer retroceder a las tropas inglesas. El puente del Barranco de Santos sobre la Iglesia de La Concepción, la calle La Noria y la Recova vieja serán los puntos álgidos en la representación.                                                           

                                                                                                            25 de Julio de 1.797

 

         Días antes de la batalla, el 22 de julio, aparecieron en la bahía de Santa Cruz  ocho navíos de la escuadra británica, y con el paso de los días se unió un nuevo barco, dirigiendo 400 bocas de fuego contra los 80 cañones de la población de Santa Cruz. La noche antes al 25 de julio, no durmió nadie en la Villa y Puerto de Santa Cruz, sus 7.000 habitantes hicieron frente a la noche más dura. Tras derramarse sangre por las calles y muelles se respondió a los ingleses que “mientras le quede a Santa Cruz hombres y pólvora ésta no se rendirá”. Tras cuatro asaltos, Nelson herido, perdió el brazo derecho de un cañonazo.

 

 La batalla del 25 de julio fue el origen de una de las tres cabezas de león que conforman el escudo de Santa Cruz de Tenerife, completadas con las de la resistencia a los ataques de otros corsarios británicos. A partir de estos enfrentamientos y tras la victoria contra los invasores, el Capitán General Gutiérrez solicitó en 1797 los reconocimientos oportunos para la ciudad. Así, en 1803, el Rey Carlos IV concedió las Armas y declaro a la ciudad villa exenta, con derecho a establecer su propio Consistorio. De esta forma comienza a escribirse la historia del Ayuntamiento de la capital tinerfeña creándose su escudo y otorgando a la ciudad los títulos de Muy Leal, Noble, Invicta y Muy Benéfica Ciudad, Puerto y Plaza de Santa Cruz de Santiago de Tenerife.

 

Dieron la vida por nuestra libertad:

Hace 211 años, cerca de 30 españoles y franceses murieron por las calles de Santa Cruz, luchando contra el intento de invasión de Nelson al frente de la armada inglesa.

La Historia de los pueblos debe ser siempre recordada por cada generación, tanto para corregir los errores  como para sentirnos orgullosos de los aciertos.

                                                   (Ángel Llanos, Primer Tte. Alcalde del Ayuntamiento de S/C de Tenerife)

 

                                                                              

 

 

Almirante Horacio Nelson.              

Nacido en Norfolk, Inglaterra, el 19 de setiembre de 1758, y fallecido en alta mar el 21 de octubre de 1805, Horatio (Horacio) Nelson fue un marino que se incorporó a la Armada de Su Majestad Británica, en la cual prestó servicio en varios episodios bélicos de gran importancia histórica.

Una de sus primeras asignaciones fue en la guerra de Independencia de los EE.UU, de 1764. Desde 1788 hasta 1783, Nelson permaneció en Inglaterra, sin tener mando naval; pero al estallar la guerra entre Inglaterra y Francia — luego de la Revolución Francesa de 1789 y de la expansión imperial de Francia bajo Napoléon — en 1783 fue destacado al mando de la Escuadra inglesa en el Mar Mediterráneo, donde recibió la misión de bloquear a la Escuadra francesa en su base de Tolón.

En esa campaña tuvo lugar el combate naval del cabo San Vicente, en 1797; como consecuencia de cuya victoria Nelson fue elevado al rango de Caballero del Reino y ascendido al grado de Almirante de la Armada inglesa. Posteriormente, a consecuencia del fracaso del intento de la Armada bajo su mando de ocupar Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias, donde perdió el brazo derecho por la valiente defensa de los habitantes de dicha ciudad. “Nunca más volverán a considerar a un almirante zurdo. Me he convertido en un lastre para mis amigos y no soy de utilidad para mi país”, se lamentó entonces.  Nelson fue temporalmente asignado a cumplir funciones en Inglaterra.

En 1798 Nelson fue asignado nuevamente al mando de una flota de guerra inglesa, con la misión de perseguir a la Escuadra francesa al mando de Napoléon Bonaparte, que había logrado evadir el bloqueo y dirigirse hacia Egipto. Nelson dio alcance a los buques franceses en las cercanías de Abukir (Egipto), el 1º de agosto de 1798, derrotándolos totalmente.

Luego de ello, Nelson recibió el mando de la flota inglesa que bloqueó el puerto de Nápoles para proteger el Reino de las Dos Sicilias. En el año 1801, fue enviado al frente de la flota inglesa que operaba en el mar Báltico, donde derrotó a la escuadra dinamarquesa, con lo cual se le otorgó el título nobiliario de Vizconde.

Mientras la guerra anglo-francesa proseguía, Nelson fue designado Comandante en Jefe de la flota británica en el Mar Mediterráneo, en 1803, recibiendo nuevamente la misión de bloquear la flota francesa en su base de Tolón. Sin embargo, los franceses consiguieron eludir el bloqueo, escapando en dirección del Océano Atlántico. Mientras eran perseguidos por la flota de Nelson, procuraron dirigirse a buscar refuerzos en España. La flota franco-española así formada, se enfrentó con la Armada del Almirante Nelson en las cercanías del Cabo de Trafalgar, en la costa sudoeste de España, donde tuvo lugar el 21 de octubre de 1805 la importante batalla naval conocida como Batalla de Trafalgar. Los ingleses infligieron a la flota napoleónica una derrota total; pero al Almirante Nelson murió en su buque insigna el “Victory” a consecuencia de las heridas recibidas en combate.

El Almirante Nelson ha sido uno de los altos oficiales navales ingleses más reconocidos, especialmente por sus grandes capacidades estratégicas y tácticas en materia de guerra naval que, entre otras oportunidades, aplicó de manera brillante en la Batalla de Trafalgar; lo que le permitió vencer a una flota mucho más poderosa.